MADRID, A 5 DE FEBRERO DE 2024 SERGIO FARRAS, ADMINISTRADOR PRINCIPAL
¿Qué es la guerra psicológica?

El concepto de guerra de nervios es sinónimo de guerra de zapa, que era la terminología utilizada por San Martín uno de los creadores de la guerra psicológica moderna. San Martín, en el Perú, manejó exclusivamente el factor psicológico. Pudo, de esa manera, llegar a Lima sin disparar un solo tiro y con la pérdida de muy pocos hombres, registrada en combates aislados y de escasísima importancia.
Las guerras actuales comienzan a librarse en la esfera de las ideas y los sentimientos, casi simultáneamente en el terreno de la opinión publica nacional de agresor, en la arena internacional y en el país que será objeto de la agresión, para después pasar a su conjunción con la lucha armada y acompañarla durante toda la extensión del conflicto, imbricándose de tal manera que en ocasiones resulta difícil discernir cuanto de fines militares o psicológicos persigue una acción militar. La agresión a Irak, el proceso de ocupación y pacificación, y la respuesta dada al agresor, corroboran que la capacidad militar norteamericana para agredir a otros países se basa esencialmente en sus incomparables potenciales económico, tecnológico y militar, así como en el establecimiento de una correlación internacional de fuerzas favorables, sobre todo en el ámbito diplomático para lograr lo que los estrategas militares norteamericanos llaman en la actualidad “Dominio de Amplio Espectro”.

Golpe preventivo: un concepto importante incorporado a partir del 2002 por los Estados Unidos que según el Departamento de Defensa, consiste en iniciar un ataque cuando existan evidencias innegables de un inminente ataque del enemigo. Este contexto descrito anteriormente nos lleva al análisis de la guerra psicológica desarrollada con la más alta tecnología con la que se cuenta en la actualidad.Guerra psicológica. Definiciones y características.


- Destruir la voluntad y la capacidad combativa del enemigo.
- Privarlo del apoyo de sus aliados.
- Acrecentar entre nuestras tropas y las de nuestros aliados la voluntad de vencer.


El proyecto Camelot, consiste, en los años 60, en establecer modelos sobre los procesos que conducen a revoluciones nacionales en los países del Tercer Mundo para facilitar la dirección de operaciones de contra-insurrección. Camelot ilustra a la perfección la intensificación de las relaciones entre los estudiosos del comportamiento y los servicios secretos estadounidenses. Emprendido en 1963, este proyecto, destinado a facilitar las intervenciones en Yemen, Cuba y el Congo belga, debe -teóricamente- permitir prever y prevenir el riesgo de la revolución.


- Intensa preparación, movilización y despliegue de las tropas. Intensa campaña propagandística, de desinformación, a la opinión pública nacional e internacional.
El objetivo es matar. El objetivo es el control del pensamiento y la conducta de las personas.
- Doblega la voluntad de las personas en los territorios ocupados La voluntad es tomada por fuerzas de ocupación invisibles, sin darse cuenta.
- No hay fuego de fusiles, ni balas que le apunten. El blanco son las vulnerabilidades y contradicciones psicológicas.
- La “guerra inter-potencias”(o inter-países”) expresada en la confrontación “Este-Oeste”, desaparece con la Unión Soviética A partir del 11-S, la “Guerra Contraterrorista” librada por todas las potencias y por el Imperio regente (EEUU) contra un sólo enemigo: el terrorismo “sin fronteras”.
- Desarrollo de armas convencionales y nucleares. El desarrollo tecnológico e informático, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convertirán a la Guerra Psicológica Mediática en el arma estratégica dominante
Las operaciones se realizan con unidades militares Grupos operativos descentralizados especialistas en insurgencia y contrainsurgencia, y expertos en comunicación y psicología de masas.

Se opera en frentes de batalla con elementos materiales La guerra se desarrolla en escenarios combinados, sin orden aparente y sin líneas visibles de combate, los nuevos soldados no usan uniforme y se mimetizan con los civiles. El objetivo estratégico es el apoderamiento y control de áreas físicas (poblaciones, territorios, etc) apoderamiento y control de la conducta social masiva.
- Intenso bombardeo mediático: los volantes, afiches, las consignas y las imágenes sustituyen a las bombas, misiles y proyectiles del campo militar.
Una de las doctrinas militares norteamericanas imperantes durante los años de la Guerra Fría fue la de la “guerra de baja intensidad” como medio de frenar la influencia soviética en el mundo, especialmente en África, Asia y Latinoamérica sin llegar a una confrontación militar directa. Esa doctrina implicaba el empleo de grandes recursos de propaganda e infiltración psicológica.


La investigación fue dirigida por James R. Price y Paul Jureidini, dos analistas del Special Operations Research Office (SORO) de la American University de Washington, D.C., quienes, también en 1964, diseñaron el Proyecto Camelot, un esfuerzo planificado para medir científicamente los factores sociales que estabilizan o desestabilizan determinados países en vías de desarrollo, entre ellos España. Cuando se filtró esta investigación a la prensa, las condenas internacionales hicieron que el proyecto fuera cancelado.
La guerra convencional y la guerra psicológica persiguen el mismo objetivo la ocupación del país en cuestión, lo que cambia son los métodos para realizarlo.
Las guerras actuales comienzan a librarse en la esfera de las ideas y los sentimientos, casi simultáneamente en el terreno de la opinión publica nacional de agresor, en la arena internacional y en el país que será objeto de la agresión.
La guerra de cuarta generación tiene como objetivo el control y dominación mental de los integrantes de una sociedad mediante el apoderamiento y control de la conducta social masiva. Se quiere que la sociedad, responda a los intereses del agresor, lo que le da derecho al territorio, a sus recursos naturales y a los consumidores que en ella habitan. La “Guerra Contraterrorista” en la actualidad variante complementaria de la Guerra de Cuarta Generación, borra las fronteras tradicionales entre “frente amigo” y “frente enemigo” y sitúa como eje estratégico de disputa la guerra contra un enemigo universal invisible diseminado por todo el planeta: el terrorismo.
El objetivo es matar. El objetivo es el control del pensamiento y la conducta de las personas.